La elección del presidente Obama ha sido uno de esos hechos que marcan la historia de la humanidad. El año 2008, aparte de la crisis económica y el principio de la agonía del capitalismo será recordado por las futuras generaciones, como el año en el que se cumplió el sueño del héroe norteamericano, defensor de los derechos civiles de los negros Martín Luther King.
El mundo entero ha celebrado este acontecimiento, hasta históricos rivales de EEUU han expresado expectativas favorables por el ascenso a la jefatura del imperio más grande que ha conocido la humanidad, de un hombre descendiente de la raza más discriminada y esclavizada de toda la historia, como lo es la raza negra.
Recordemos como llegaron los negros a este continente, los comerciantes de esclavos los cazaban en África como animales salvajes, luego los encadenaban en los barcos que les transportaban en condiciones tan infrahumanas que una buena cantidad moría durante el viaje, para luego ser vendidos en subastas publicas como el ganado, luego los patrones blancos les marcaban con hierros candentes para ser puestos a trabajar hasta la muerte.
Los negros eran considerados seres inferiores, es decir animales, se aseguraba que no tenían alma, de tenerla, la esclavitud y la crueldad con que se les cazaba serían consideradas ilegales por la Iglesia, por lo cual esta lo permitió. En el caso de los indígenas de América la iglesia acepto que si tenían alma por lo que no se les podía esclavizar tan descaradamente como lo hicieron con ellos.
La derrota aplastante y humillante de McCain es un castigo a su complicidad con Bush y su gobierno, que con engaños y manipulaciones les llevo a la guerra de Irak la cual ha provocado la muerte de mas de 4,000 soldados norteamericanos y miles de muertes inocentes en ese país, con el único objetivo de robarse el petróleo para sus familiares y amigos petroleros, pero sobre todo un castigo a sus estupidas políticas económicas y guerreristas que provocaron la crisis del petróleo y el actual derrumbe de la economía nacional y mundial.
El triunfo de Obama (considerado socialista por los republicanos de extrema derecha) es para algunos, la prueba de que los vientos de cambio de la izquierda y del socialismo del siglo XXI que empezaron en el Cono Sur con Chávez han llegado hasta el norte, el tiempo nos dirá si esto no es una fantasía estimulada por la euforia de la derrota de los sucesores de Bush y hasta donde llegaran sus promesas de cambio.
America Latina tiene que verse en un espejo y aprender de esta histórica elección, si los negros siendo el 12% de la población han tomado las riendas del poder y serán ahora los que dirijan los destinos de un país al que llegaron considerados como animales, porque los indígenas de Guatemala y otros países donde son mayoría, siguen aceptando ser esclavos de aquellos blancos que llegaron del otro mundo para arrebatarles el oro y sus tierras, injusticia que se mantiene hasta nuestros días, perpetuada por los herederos de aquellos invasores.
En nuestra época la esclavitud es diferente, es una esclavitud económica, nuestros países pobres son explotados por ese imperio dominado hasta hoy por los blancos, trabajamos como esclavos hasta la muerte para enriquecer a las grandes potencias económicas, es tiempo entonces que rompamos las cadenas de la esclavitud económica y exijamos que el nuevo presidente Obama reconozca a America Latina la independencia y la soberanía que durante décadas ha sido mancillada por los EEUU.
Es hora de darle el tiro de gracia a ese salvaje sistema capitalista neoliberal y moribundo, fundamentado en el egoísmo, la ambición, el individualismo, el lucro desmedido y la riqueza extrema, todo lo cual tiene sumida a la humanidad en una crisis financiera, ambiental, alimentaria y energética, con sus mortales consecuencias, especialmente para los pobres que siempre llevan la peor parte.
Se acabaron las excusas para los pesimistas e incrédulos, que agachan la cabeza, que prefieren aguantar y callar todo tipo de injusticias con argumentos como: las cosas siempre han sido así, es imposible quitarles el poder a los ricos.
Obama nos impulsa a los pobres, a los indígenas y a todos los explotados del mundo a decir: ¡SI…nosotros podemos! ¡Nosotros creemos en el cambio!
El mundo entero ha celebrado este acontecimiento, hasta históricos rivales de EEUU han expresado expectativas favorables por el ascenso a la jefatura del imperio más grande que ha conocido la humanidad, de un hombre descendiente de la raza más discriminada y esclavizada de toda la historia, como lo es la raza negra.
Recordemos como llegaron los negros a este continente, los comerciantes de esclavos los cazaban en África como animales salvajes, luego los encadenaban en los barcos que les transportaban en condiciones tan infrahumanas que una buena cantidad moría durante el viaje, para luego ser vendidos en subastas publicas como el ganado, luego los patrones blancos les marcaban con hierros candentes para ser puestos a trabajar hasta la muerte.
Los negros eran considerados seres inferiores, es decir animales, se aseguraba que no tenían alma, de tenerla, la esclavitud y la crueldad con que se les cazaba serían consideradas ilegales por la Iglesia, por lo cual esta lo permitió. En el caso de los indígenas de América la iglesia acepto que si tenían alma por lo que no se les podía esclavizar tan descaradamente como lo hicieron con ellos.
La derrota aplastante y humillante de McCain es un castigo a su complicidad con Bush y su gobierno, que con engaños y manipulaciones les llevo a la guerra de Irak la cual ha provocado la muerte de mas de 4,000 soldados norteamericanos y miles de muertes inocentes en ese país, con el único objetivo de robarse el petróleo para sus familiares y amigos petroleros, pero sobre todo un castigo a sus estupidas políticas económicas y guerreristas que provocaron la crisis del petróleo y el actual derrumbe de la economía nacional y mundial.
El triunfo de Obama (considerado socialista por los republicanos de extrema derecha) es para algunos, la prueba de que los vientos de cambio de la izquierda y del socialismo del siglo XXI que empezaron en el Cono Sur con Chávez han llegado hasta el norte, el tiempo nos dirá si esto no es una fantasía estimulada por la euforia de la derrota de los sucesores de Bush y hasta donde llegaran sus promesas de cambio.
America Latina tiene que verse en un espejo y aprender de esta histórica elección, si los negros siendo el 12% de la población han tomado las riendas del poder y serán ahora los que dirijan los destinos de un país al que llegaron considerados como animales, porque los indígenas de Guatemala y otros países donde son mayoría, siguen aceptando ser esclavos de aquellos blancos que llegaron del otro mundo para arrebatarles el oro y sus tierras, injusticia que se mantiene hasta nuestros días, perpetuada por los herederos de aquellos invasores.
En nuestra época la esclavitud es diferente, es una esclavitud económica, nuestros países pobres son explotados por ese imperio dominado hasta hoy por los blancos, trabajamos como esclavos hasta la muerte para enriquecer a las grandes potencias económicas, es tiempo entonces que rompamos las cadenas de la esclavitud económica y exijamos que el nuevo presidente Obama reconozca a America Latina la independencia y la soberanía que durante décadas ha sido mancillada por los EEUU.
Es hora de darle el tiro de gracia a ese salvaje sistema capitalista neoliberal y moribundo, fundamentado en el egoísmo, la ambición, el individualismo, el lucro desmedido y la riqueza extrema, todo lo cual tiene sumida a la humanidad en una crisis financiera, ambiental, alimentaria y energética, con sus mortales consecuencias, especialmente para los pobres que siempre llevan la peor parte.
Se acabaron las excusas para los pesimistas e incrédulos, que agachan la cabeza, que prefieren aguantar y callar todo tipo de injusticias con argumentos como: las cosas siempre han sido así, es imposible quitarles el poder a los ricos.
Obama nos impulsa a los pobres, a los indígenas y a todos los explotados del mundo a decir: ¡SI…nosotros podemos! ¡Nosotros creemos en el cambio!
